Soledad Villamil, la actriz argentina candidata a los Goya como “mejor actriz revelación” por la película “El secreto de sus ojos”, eligió el festival Barnasants, en el que cantó el pasado mes de enero en el Teatre Joventut de L’Hospitalet de Llobregat, como el escenario europeo para presentar su faceta como cantante.
“Morir de amor” es el disco en el que Soledad Villamil proyecta su vocación musical. Una docena de canciones con sonidos que van desde tangos, valses y milongas a boleros y un buen repertorio de canciones folclóricas que dieron forma y contenido a una de las propuestas más glamurosas del festival.
En el mejor momento de su carrera cinematográfica, es protagonista de la película “El secreto de tus ojos”, que fue nominada para los “Oscars”, Soledad es poco conocida en España como cantante, pero esta polifacética artista es un referente de la canción contemporánea en su país. “Canta” fue su debut discográfico en 2007, con el que obtuvo el premio Carlos Gardel.
Con el amor como eje temático, ella nos cuenta cómo se vive, se padece y se muere de amor. Continuando la línea que ya desarrollara en su anterior disco vuelve a recorrer un repertorio de ritmos en versiones que recobran fuerza y se renuevan. Entre los autores y compositores elegidos para este trabajo se encuentran grande íconos de la música de Argentina y Uruguay, como Homero Manzi, Francisco Canaro o Alfredo Zitarroza, pero también abarca algunas composiciones propias, siempre con los arreglos musicales de Jose Teixidó.
Soledad Villamil ha transitado por distintos escenarios y ha trabajado junto a los mejores profesionales correspondientes al mundo del teatro, el cine, la televisión y la música. Con un carácter siempre dispuesto para enfrentar desafíos y apasionado por aquello estético y sensiblemente conmovedor ha sabido elegir papeles y protagonismos ideales para el calibre de su destreza.
Sus primeros pasos en el arte fueron precisamente en la música, ya que estudió desde niña varios instrumentos. A partir de los quince años y después de su primera clase de teatro, la actuación se transformó primero en una pasión y luego en su profesión. Desde hace unos años combina estas dos actividades buscando la comunicación con el público tanto a través del teatro, el cine y la televisión como de la música.
De la misma manera que encara sus interpretaciones cinematográficas afronta los desafíos discográficos con pasión en la entrega y sella cada una de sus performances tanto fílmicas como musicales. Hay en ella un sello, un signo, una señal que la marca y tiene que ver con la profunda sensibilidad pero también con la responsabilidad profesional.