La Val d’Aran se encuentra en el Pirineo central. Limita al norte con Francia, al sur y al oeste con Aragón, y al este con Pallars Sobirà (Catalunya). Las montañas del valle forman una barrera natural, lo que ha prácticamente aislado a la zona durante siglos. Esto explica que el terreno posea una lengua y una cultura propias, que presentan claras diferencias con otros valles catalanes tanto en el aspecto físico como humano.
Esta zona posee un abundante legado monumental y artístico que se concentra, sobre todo, en las iglesias parroquiales de las pequeñas poblaciones que forman su territorio.
La organización política está en manos de un pequeño autogobierno, aunque administrativamente dependa de Catalunya. Así quedó reflejado en el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Autónoma desde 1979.
El magnífico espacio natural del valle lo hace muy apto para los deportes de montaña, el senderismo y la Bicicleta todo terreno. En lo que se refiere al senderismo, el valle frece más de 300 kilómetros de caminos señalizados. Pueblos auténticos con habitantes siempre dispuestos a conversar logran que el caminante llegue a familiarizarse con las costumbres y tradiciones aranesas.
A continuación les mostramos dos de las rutas a manera de ejemplo de lo que os podéis encontrar en la Val d’Aran. De todas maneras, al llegar a Vielha, la capital del valle, recomendamos pasar por la oficina de turismo y agenciarnos de un detallado mapa para senderistas que allí obsequian.
El santuario de Montgarri
El itinerario parte del Plan de Beret y sigue el curso del río Noguera Pallaresa. Atraviesa un bosque de pino negro y por Es de Cabau, zona deshabitada desde los años sesenta por las duras condiciones de vida del lugar. La llegada al santuario de Montgarri, es de una belleza espectacular. Rodeado de prados y bosques se encuentran también dos refugios en donde comer e incluso pasar la noche.
Tiempo aproximado: De 3 a 4 horas.
Dificultad: Media.
Historia viva del valle
Este camino parte del pueblo de Les, hacia el de Bausen. Durante el camino se ve la bòrda de Escalèr, una de las últimas construcciones con techo de paja; el puente sobre el río de Bausen y un magnífico bosque de avellanos y hayas. Bausen es un pueblo tranquilo que merece ser visitado. El itinerario recomendado es circular, por lo que subiremos y bajaremos por caminos distintos, lo que podemos aprovechar para disfrutar de diversos paisajes.
Tiempo aproximado: 3 horas.
Dificultad: Media