Él es el responsable de que Venezuela se conozca a nivel mundial como un gigante a vencer en los concursos internacionales de belleza. Criticados o no, estos concursos siguen realizándose y Venezuela suele ser imbatible, como quedó demostrado en este Mis Universo 2009. Pero qué hay detrás de toda una empresa que genera fama y dinero para las chicas que ganan el concurso. Catalina entrevistó a Osmel, que nos comentó todo sobre el concurso Miss Venezuela.
Su trabajo se inicia oficialmente en el Miss Venezuela de 1979 cuando Maritza Sayalero gana el Miss Universo. Dos años después terminó de convencer a la hermana mayor de Irene Sáez Conde, para que la dejara participar en el evento local. “A Irene le encontré un rostro precioso y aunque su cuerpo era propenso a la gordura, la puse a hacer gimnasia” cuenta. A sus 68 kilos Osmel le quitó diez a punta de atún y piña, la famosa dieta que utiliza en las candidatas más gorditas. Resultado: Miss Universo 1981 en Nueva York. Ese mismo año descubrió a Pilín León en la graduación de unas modelos. Le emparejó el cabello liso. La mujer de ojos claros y piel blanca salió triunfadora en Miss Mundo, en Londres. Osmel se apuntó un Guinness Record: tener las dos coronas más importantes del planeta en el mismo año.
La fama de Osmel traspasa fronteras. Así confirmó su alianza con Raimundo Angulo, presidente del Concurso Nacional de Belleza de Colombia, para preparar a las finalistas elegidas en Cartagena. “Raimundo y yo pensamos crear una escuela de reinas en su país” aseguró. “Porque en Colombia –agregó- las mujeres lindas son mucho más fáciles de conseguir que en Venezuela”. Por eso asegura que más que belleza, a algunas representantes de Colombia les faltó preparación en pasarela y suerte para coronarse Miss Universo.
Y llegó la sexta corona en el Miss Universo
"Lo logramos" dijo emocionado desde Bahamas mientras estaba en compañía de la madre de Stefanía. "La gente está impresionada, todos felices, marcamos historia. Stefanía hizo un trabajo excelente" y revelo las palabras que le dijo en ese momento: "Le dije: bruja lo lograste y le di una nalgada".
El gurú de la belleza venezolana habla de los precisos momentos cuando fueron nombradas las quince semifinalistas del concurso: “Cuando llegaron a la décima tercera e iban por la décima cuarta dije: ‘No, ya la mía no quedó (Stefanía Fernández)’. Había visto dos o tres que estaban muy bien y que no habían quedado, así que me desinflé. Pero cuando nombraron a la número décima quinta en seguida reaccioné”. Refiriéndose a las críticas que generó la coronación de una nueva venezolana como la mujer más bella del planeta, el empresario cubano, nacionalizado venezolano manifestó: “Bueno, que sigan criticando. Mientras sigamos ganando es bueno que sigan criticando”.
Osmel ya está trabajando en miras a que Venezuela vuelva a ganar el Miss Universo 2010. Transcurridos días desde la coronación de la venezolana Stefanía Fernández como Miss Universo 2009, Sousa está trabajando con el nuevo grupo de candidatas de Miss Venezuela.
Sousa enumera cómo logró que su pupila desfilara como Miss Universo 2009. "Lo primero fue eliminarle el moño con el que salió en las preliminares de traje de gala". Sin embargo se presentó otro problema: el cabello suelto no lucía del todo bien. "En Bahamas el agua es desalinizada y eso no le da buena forma al cabello. Los rollos con los que dormía Stefanía no funcionaban". La solución fue comprar ocho botellones de agua mineral con los que la miss lavó su melena la noche anterior al concurso. Se volvió a poner sus rollos y el resultado no pudo ser mejor. "Era el look que quería".
Sin presiones políticas, ni concursos arreglados
Aunque pareciera que la situación política del país logra colarse en todos los escenarios, Osmel Sousa sostiene que no es así en el concurso: “nosotros no permitimos injerencia política dentro del Miss Venezuela” y señaló además que “aquí no hay presiones políticas, ni gubernamentales, ni de amistades”.
Los rumores que surgen cuando se sabe que una candidata es hija de algún personaje prominente, él los combate preguntando, “¿pero ésa candidatas ha ganado alguna vez?, no”. Según Osmel, la lógica detrás de cada certamen es muy simple, “una chica si tiene condiciones entra. Si está bien, gana. Si no tiene condiciones y no está bien, ni entra ni gana”.
Una parte del certamen que posiblemente causa dolores de cabeza a las concursantes es la sección de preguntas. Sobre esto, Osmel dice “yo siempre he estado en contra de la pregunta, porque es un concurso de belleza, no un concurso de inteligencia, y esas niñas son todas jóvenes”. Señala que generalmente se trata de muchachas saliendo del bachillerato, “no se les puede pedir nada más. La pregunta no puede ser la misma para una niña de dieciocho años que para una de 25”.
Cirugías, envidias y demás aditivos
“Yo lo que digo es que no saben lo que están diciendo” responde Sousa a quienes acusan a la organización del concurso de promover estereotipos de belleza que no se corresponden con la realidad, y continúa, “todo lo que nosotros hacemos, incluyendo la cirugía plástica o lo que fuera, es para que ellas vayan perfectas para los concursos internacionales y ganen. Es como preparar a un atleta para una contienda internacional. Un atleta tiene que trabajar 24 horas al día, tiene su entrenamiento para lograr el éxito, nosotros tenemos que prepararlas para lograr el éxito”.
Dijeron por ahí que usted se iba a retirar.
No, niño, por Dios. Para nada.
Ahora la meta es superar el récord estadounidense. ¿Cuándo cree que se consiga?
Pues, este año que viene o el siguiente. Ahora vamos con todos los hierros en busca de la corona nuevamente.