Próximo a completar su primer año de gestión, el director general per a la Immigració, Xavier Bosch, nos comenta las actividades desarrolladas durante estos meses, su visión de la inmigración en Catalunya y los desafíos del futuro.Por Sergio Andreo- "Fue una entrada intensa, primero porque personalmente era un tema nuevo, no tenía experiencia en trabajar en la administración; y segundo porque al cabo de pocas semanas se publicaron los borradores de los reglamentos de la Ley de Extranjería, que nos ha obligado a movilizarnos para hacer las enmiendas del Govern y movilizar a las entidades para vehicular sus enmiendas. A partir de aquí siguieron las consecuencias de este nuevo reglamento, ya que a partir del 30 de junio hemos empezado a expedir informes de arraigo y de vivienda. Paralelamente hemos trabajado en el seguimiento del Pacto Nacional para la Inmigración en reuniones de la Comisión Interdepartamental, de la Taula de Ciutadania y ahora estamos previniendo una perspectiva de lo que queda de la legislatura. Este mes tenemos una nueva comisión interdepartamental para la que estamos visitando los departamentos de la Generalitat para repasar cuáles son sus actuaciones en el campo de la inmigración en las cuales están comprometidos y ver qué se puede hacer en el futuro. Después nos reuniremos con la Taula de la Ciutadania, que es el consejo asesor en entidades, y el 15 de diciembre reuniremos la comisión de seguimiento del Pacto Nacional para la Inmigración, que son las entidades, la Generalitat y también los partidos políticos que dan soporte al pacto”.
- ¿Cómo están funcionando las tramitaciones de esos informes de arraigo?
- “Bien, no es fácil abrir una mecánica nueva pero de momento estamos satisfechos porque estamos manteniendo los términos. La ley nos da 30 días para hacer los informes y no hay retrasos. En estos cuatro meses llevamos tramitado cerca de 8.000”.
- ¿Cuál es la dinámica de estos informes?
“El ayuntamiento es el que recibe la petición, en el caso del arraigo hace la entrevista y en el caso del reagrupamiento hace una inspección de la vivienda. Nosotros lo que hacemos es tramitarlo, pero estamos trabajando con los ayuntamientos la adopción de una serie de criterios: los que ha de tener una vivienda para poder ser apta y los que ha de seguir una persona para poder certificar que tiene un cierto arraigo. Esto lo queremos hacer para que la Generalitat tenga peso en la extranjería y para incentivar la integración, para que la gente sepa que ha de hacer un esfuerzo de aproximación a la sociedad, de conocimiento de la lengua y del entorno en el que vive”.
- ¿Cómo se evalúa ese arraigo?
- “No hay exámenes, es una valoración que hace el mismo funcionario que entrevista a


