Dirigida por el cineasta sudamericano Alejandro Landes “Porfirio”, fue elegida en 2011 como la Mejor Película en el Festival de Cine de Amsterdam y ganadora de los Premios del Jurado y Mejor Actor en el Festival de Biarritz; también participó en San Sebastián y Cannes. El film narra, desde la contemplación de la realidad y en un tono poético, la historia de un hombre que ha quedado discapacitado a consecuencia del conflicto colombiano y decide tomar la justicia por su propia mano por medios poco convencionales, su último recurso ante un Estado sordo y burocrático que no le apoya.
Por: Sergio Andreo

Alejandro Landes, director de "Porfirio"
Nacido en Brasil, hijo de padre ecuatoriano y madre colombiana, de la que tiene la nacionalidad, se crió en Ecuador, estudió en Estados Unidos y también vivió en Argentina; sin dudas Latinoamérica es la marca de sus genes.
- ¿Qué relación tienes con estos países?
- Crecí en una casa donde se escuchaba Chico Buarque y mis papás se hablaban en portugués; mis abuelos y mamá hablaban de Colombia, reacción típica del exilio. Crecí en Quito, donde tengo mi mayor memoria visual. Estudié en Estados Unidos, donde se conocieron mis padres y, por momentos, he encontrado trabajo y respiro antes de volver al sur. Viví en Buenos Aires, lugar donde finalmente me atreví a querer hacer cine.
- ¿Cómo te surge esa sensibilidad por hechos históricos y sociales de América Latina?
- Tengo una atracción instintiva por Latinoamérica; me mueve y, a su vez, me duele. He vivido ahí momentos de privilegio y castigo. He viajado por la región por gusto, por trabajo y a la fuerza. La he visto desde adentro y desde el exilio forzoso.
- Te graduaste en economía ¿cómo influye esa formación en tu trabajo en el cine?, ¿también tienes formación académica en cine?
- No tengo ninguna formación académica en cine. La economía tiene, en sus fundamentos, ciertas premisas sobre el comportamiento humano pero no creo que esta sea mi mayor influencia. Creo que más influencia tiene el hecho que en mi casa mis padres habían prohibido la televisión; el televisor existía únicamente para ver películas. Y veía las mismas, una y otra vez.
- ¿Cómo fue el rodaje de “Porfirio”?
- Cada película es un viaje a lo desconocido, por lo menos las que me interesan a mí. Fue un equipo pequeño, tan solo nueve personas en el set, pero llegaron de muchos países: México, España, Colombia, Uruguay, Ecuador y luego en la pos-producción trabajé con argentinos, cubanos, alemanes y franceses. Filmamos todo en Florencia, una ciudad grande cerca del Amazonas colombiano, considerada zona roja por la violencia. Trabajamos con espacios reales y no-actores. Pero todos jugando un papel dibujado y dialogado. Son pedazos de realidad intervenidos, casi como objetos encontrados, que juntos forman una realidad paralela que solo existe en la pantalla.
- ¿Hubo diferencias en la recepción de la película en los distintos países que se estrenó?
- En general la gente vive una ficción pero contiene un grado de hiperrealismo que, inclusive, incomoda. Me gusta que sea difícil ponerle “etiqueta” a una obra, pues suspende la incredulidad. Me acuerdo de dos jóvenes rusos que se acercaron luego de una muestra en Varsovia, maravillados porque había podido hacer y mostrar “Porfirio” sin represalias del Gobierno de Colombia. Y yo estaba igual de maravillado que se les habría ocurrido eso.
- ¿Qué expectativa tienes con el estreno en España?
- Me entusiasma estrenar en España pero no tengo ninguna expectativa.
- ¿Cómo logras implicar a varios países en las producciones de tus películas?
- Ha sucedido de forma orgánica y se suman en distintas etapas con capital y capital humano; creo que es inherente a la naturaleza de hacer cine: traficamos con sensaciones y emociones, algo universal.
- ¿Cómo ves actualmente el conflicto en Colombia y la situación de la sociedad en general?
- Colombia ha estado en conflicto tanto, tanto tiempo, pero aún así el país parece vivir hoy una ola de gran prosperidad económica. Está por verse cómo se repartirá y si trae consigo la paz.
- ¿Qué otro tema social o histórico te está inquietando y que podría ser o es un nuevo proyecto?
- No me interesan los temas tanto como las personas; las historias o temas “grandes” hacen únicamente de mi curiosidad por alguien, el personaje, cómo piensa o ama, lo que hace, cómo se mueve…